09-06-2014

El periodo de  vacaciones de verano  es un tiempo muy adecuado para reforzar o repasar los conocimientos de ortografía de los alumnos, tanto de Educación Primaria como Secundaria.

Me reafirmo en la opinión de que la adquisición de los conocimientos ortográficos debe hacerse con un texto escrito en papel,  un cuaderno y un lápiz o bolígrafo (la pluma parece desterrada en el ámbito escolar).

Surgen algunas propuestas de práctica ortográfica en soporte digital que no comparto en absoluto. ¿Se podría entrenar con eficacia a un jugador de tenis o fútbol por correspondencia ?. El aprendizaje de la “técnica de la lengua escrita” precisa de “un texto escrito, un soporte para llevarlo a cabo, el papel, y un instrumento sea lápiz, bolígrafo o pluma”. Algunos docentes, inclinándose por la programación digital, argumentan que ésta proporciona el texto legible en la pantalla, así como el instrumento para escribir: el teclado. La pantalla del ordenador sirve para recibir la información visual de las palabras y el teclado es el medio donde el alumno deja constancia de  sus adquisiciones ortográficas.

Si aceptamos esta propuesta pedagógica, el proceso de aprendizaje sería inverso: aprenden la ortografía por ordenador y, a continuación, deben aplicar los conocimientos y hábitos de escritura al medio habitual en que los escolares se mueven: es decir, el cuaderno y el bolígrafo. Si esta práctica va a continuar hasta que terminen sus estudios de Primaria, Secundaria, Bachillerato, Universidad y durante toda la vida, por lo menos mientras permanezcan los lápices  o bolígrafos y el papel en los pupitres. Parece incongruente aprender la ortografía con soporte informático, mientras gran parte de la formación de los alumnos va a requerir de los tradicionales medios: texto escrito, lápiz-bolígrafo y papel.

Los argumentos anteriores parecen fundamentales, pero se podrían añadir algunos más.

No excluimos la idea de que los medios informáticos vayan desplazando a los tradicionales soportes de la lengua escrita. Puede que llegue un tiempo en que desaparezcan de los pupitres el papel y el lápiz-bolígrafo, pero mientras no se consolide la tendencia, el aprendizaje de la ortografía de la forma tradicional es el método adecuado de dominar la comunicación escrita.

Los alumnos pueden repasar y afianzar los conocimientos ortográficos durante las vacaciones, utilizando un soporte tradicional y un método  programado para cada nivel.